Oscar Nicolini en 1943 fue contratado como secretario privado del teniente coronel Aníbal Imbert, designado a su vez como encargado de la Oficina de Correos del Ministerio del Interior, tras la Revolución del 43 y en noviembre de ese mismo año fue nombrado director general de Radiodifusión, poco antes de que Eva Duarte conociera al coronel Juan D. Perón, en enero de 1944.
Nicolini fue amigo y protector de la familia de Eva Perón, ocupando un rol importante en su vida desde niña y constituyendo una de las personas más cercanas que tuvo, hasta último momento.
En octubre de 1945 la relación entre Nicolini y Eva Duarte se ubicaría en el centro de la crisis política en la que se produciría la histórica movilización obrera del 17 de octubre. por entonces ya se había formado un amplio movimiento antiperonista, coordinado desde la embajada de Estados Unidos. En ese conflicto, los sectores más conservadores del Ejército y la Marina destacaban el hecho —para ellos inmoral— de que Perón tuviera una relación pública de pareja con una actriz sin estar casados.
El 5 de octubre, el ministro del Interior Juan Hortensio Quijano a pedido de Perón designó a Nicolini como director general de Correos y Telecomunicaciones. Ese era un cargo que deseaba el Teniente General Francisco Rocco , esta designación fue utilizada por el sector militar antiperonista conducido el general Eduardo J. Ávalos, con apoyo del dirigente radical Amadeo Sabattini, para emprender una ofensiva contra Perón, argumentando que era manejado por Eva Duarte.
El coronel, de 48 años, estaba al frente de la Secretaría de Trabajo de la Nación. Eva Duarte, nacida cerca de Los Toldos, tenía 24 años y era una actriz de radioteatro, rápidamente, la relación entre Perón y Eva tomó estado público y, sobre todo, llegó a oídos de sus camaradas del Ejército, que, en general, no vieron con buenos ojos ese romance. Cuando Eva conoció a Perón, el “general” vivía con una chica a la que llamaban la Piraña. Dicen que la temperamental Evita se encargó de sacarla “patadas” de la casa de Perón. “Evita” compartió su vida con Perón desde aquel festival y pasó a ser una figura clave de su proyecto político.
Un grupo de militares se habían enemistado con Perón, cuando este y Farrel declararon la guerra contra la Alemania nazi, pocos meses antes. Las fuentes coinciden en el hecho de que el general Ávalos, que era miembro del GOU y jefe de Campo de Mayo -principal guarnición militar del país-, se reunió con Perón el 6 o el 7 de octubre, para plantearle que "el nombramiento de Nicolini ha caído mal en Campo de Mayo". Las fuentes difieren sobre los sucesos del día 8 -algunos sostienen que Ávalos renunció y otras sostienen que quien renunció fue Perón-. El día 9, el presidente de facto Farrel se traslada a Campo de Mayo para tratar de llegar a un acuerdo con los jefes militares de esa guarnición, sobre Perón. Luego de esa reunión Perón renunció a sus cargos de Vicepresidente de la Nación, Ministro de Guerra -cargo que asumió Ávalos- y Secretario de Trabajo y Previsión.
A la renuncia de Perón en los días siguientes siguieron otras remociones de funcionarios de origen sindical y la detención del propio Perón en la isla Martín García.
Oscar Nicolini en octubre de 1945 la relación entre Nicolini y Eva Duarte se ubicaría en el centro de la crisis política en la que se produciría la histórica movilización obrera del 17 de octubre.